La mujer sordomuda.

Un grupo de personas de todas las edades  creían fervientemente  en un profeta, él les suplicaba que tuviesen fe, y cavaran lo profundo de un hueco, que pronto en aquella tierra árida encontrarían agua y muchos nacimientos, una mujer sordomuda cavaba de noche y de día sin descanso, sin pan  ni vino, llegó un momento donde descuido a su hijo, por aquel ideal, él niño cansado y con hambre sin poder más fue mordido por una serpiente con  la que jugaba entre sus manos, en aquel hueco que ella tanto cavaba lo enterró y la tierra que había sido removida para el pozo terminó siendo usada para cubrir su tumba.


Cristo y la samaritana, Angelika Kauffmann




Id por un momento a vuestro templo sagrado a recibir el pan y el vino espirituales

En vuestro interior está la fuente de agua viva que saciara tu sed, en vuestro interior está tu verdadero profeta y no afuera, no descuidéis a tu niño interior no dejéis que las serpientes te muerdan cayendo en pozos de pasiones olvidando tu camino espiritual, tomadlas entre vuestras manos como el pequeño Heraclito y dominad tu cahos interior.

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